DÍA 1: LLEGADA A PETROVAC
Partiendo desde Tirana en Albania, nos dirigimos a Petrovac atravesando la frontera por Shkodër (3h30). Ojo, porque se monta bastante lío y las carreteras albanesas suelen estar en un pésimo estado, lo que hace muy probable que la duración del trayecto se incremente notablemente. Una vez atravesada la frontera, notamos una mejora sustancial en el estado de las carreteras e incluso en la forma de conducir.

Para alojarnos, optamos por el Camping Maslina ubicado en Kaluđerac, una población justo al lado de Petrovac y con la Playa de Buljarica a 5 minutos andando. La playa es muy grande y no hay problema para poder plantar tu toalla sin pagar una hamaca, costumbre muy habitual en las zonas costeras de Albania, Montenegro y Croacia. Andas un poco hasta la mitad de la playa y listo; además, hay mucha menos gente. Nunca entenderé lo de estar agolpados por mucho que haya hamacas y chiringuito. Si se tiene un rato, merece la pena asomarse al mirador de Buljarica ubicado en un camino que une Buljarica con la contigua Playa de Luchice. Esta playa, al ser más pequeña, está bastante más abarrotada y el espacio para poder poner la toalla es mínimo.

Kaluđerac es un pueblo pequeño, pero dispone de supermercado grande, alguna que otra tienda y 3 o 4 bares, a lo que hay que sumar los 4 chiringuitos de la playa. Más que suficiente para echar unas cervezas y poder cenar.
DÍA 2: PETROVAC

En nuestro segundo día, nos dirigimos a Petrovac en un bonito paseo en el que atravesamos el mirador de la playa de Buljarica, la playa de Luchice y la propia playa de Petrovac. Todas estas playas las encontramos repletas y con muy poco espacio para gente que nos negamos a pagar la maldita hamaca (25/35€ dos hamacas todo el día). Una vez en Petrovac, atravesando el paseo marítimo y el puerto, llegamos hasta el Castillo de Kastio, una fortaleza veneciana del siglo XVI.

Desde el propio Castillo de Kastio, un lindo sendero nos llevó hasta la playa Perazica (30min), menos concurrida que sus vecinas y con espacio suficiente al final de la playa para estar con tu toalla tranquilamente y sin agobios (https://www.komoot.com/es-es/discover/Petrovac_na_Moru/@42.2068358,18.9428248/tours?sport=hike&map=true&focusedTour=37022895&max_distance=5000&pageNumber=1). Por el camino atravesamos túneles, divisamos la Iglesia de Nedjalja ubicada en un pequeño islote y la cala de Red Rock, con acceso solo por mar.

En cuanto a Petrovac, es una localidad pequeña, pero con bastante turisteo (nosotros incluidos) y, por tanto, con bastantes bares y restaurantes. Los que están a pie de playa están siempre bastante petados y son algo más caros, pero te adentras un poco y ya no hay tanto agobio de gente. Nosotros comimos bien, a buen precio y en una preciosa terraza en el restaurante Pecenjara. Respecto a la noche, me gustó el ambiente que se crea en la Cantina a pie del Castillo de Kastio donde algunas noches tienen actuaciones en directo.
DÍA 3: BUDVA Y LAGO SKADAR
Por la mañana temprano, abandonamos Petrovac para dirigirnos a Budva, epicentro turístico de la zona y bastante masificado. De camino pasamos por Sveti Stefan, pero decidimos no parar debido a que en pleno agosto el tema de aparcar está más que complicado. En Budva aparcamos en un parking de pago justo a la entrada de la ciudad y, de la misma, atravesando el paseo marítimo, llegamos a la ciudad vieja de Budva y su ciudadela de origen veneciano. Para visitar esta parte de la ciudad en pleno verano recomiendo madrugar un poco y tener así la posibilidad de callejear por su empedrado casco histórico con total tranquilidad. Atravesando la playa de Ricardova llegamos a la Bailarina de Budva donde hay una bonita vista de la ciudad vieja.

Desde Budva nos dirigimos hacia el Lago Skadar, el lago más grande del país y compartido con Albania (1h). Por el camino nos encontramos con varios miradores desde los cuales pudimos disfrutar de una vista magnífica de la bahía de Budva e incluso de Sveti Stefan.

Continuando nuestro camino, y antes de llegar a la localidad de Rijeka Crnojevica, donde se encontraba nuestro camping, paramos en el Mirador del meandro del lago Skadar, ubicado junto al hotel y restaurante Konoba Ceklin. Aquí merece la pena tomárselo con calma y disfrutar tranquilamente de las vistas espectaculares del meandro y del lago.

Tremendamente complacidos por el grandioso espectáculo paisajístico, nos encaminamos hacia el camping, también ubicado en un paraje idílico junto al lago. Este sitio es flipante. Una vez instalados, en el mismo camping preguntamos por los precios de las excursiones en barco. Aquí viene lo malo de la historia. Al llegar, una pareja estaba cerrando una excursión en barco por la que también preguntamos nosotros. Sin embargo, parece ser que no se podía compartir (nunca sabremos si porque la pareja quería hacerlo sola o por interés del camping). La excursión de aproximadamente 1h30 cuesta la friolera de 100€.

Evidentemente, nos negamos a pagar semejante cantidad y decidimos alquilar un kayak doble todo el día por 35€. Igual no vimos tanto del lago, pero nos lo pasamos genial. Partiendo desde el propio camping conseguimos llegar hasta el meandro que vimos a la mañana y nos detuvimos en varios sitios para bañarnos. Día perfecto. Hay que tener en cuenta que a la entrada del Parque Natural hay que abonar una entrada de 5€ solo en efectivo (lo pagamos desde el mismo kayak).

Culminada la fantástica jornada acuática, a última hora de la tarde nos acercamos hasta el pueblo de Rijeka Crnojevica para tomar algo y cenar. El pueblo, para lo pequeño que es, tiene bastantes opciones para tomar algo y cenar, todas ellas junto al río. No hay que pasarse con el garinbeo porque las cocinas cierran pronto y te quedas sin cenar. También encontrarás numerosas compañías que ofrecen alquiler de kayaks y excursiones en barco por el lago.

DÍA 4: BIOGRADSKA GORA, CAÑÓN DEL RÍO TARA Y LLEGADA A DURMITOR
Desde Rijeka Crnojevica nos desplazamos al Parque Nacional de Biogradska Gora (2h), concretamente al lago Biogradsko. Aquí lo que hicimos fue rodear completamente el lago en una ruta que nos llevó 1 hora aproximadamente. La verdad es que el lago me decepcionó un poco, la ruta está bien pero me esperaba algo más (cosas mías…). También hay que añadir que en verano está un pelín petado de gente.

Continuando nuestro camino hacia Durmitor y bordeando el río Tara, nos detuvimos en el Puente Đurđevića (1h10) que parece ofrecer unas vistas estupendas del cañón de Tara. Sin embargo, lo pillamos en obras y estaba cerrado. Nos conformamos con verlo de lejos. Si te pasa como a mí, serían buena opción para ver el cañón el mirador junto al parking Splaviste y North Expedition o el puente Premcanski.

Ya por la tarde llegamos a Žabljak, puerta de entrada al Parque Nacional de Durmitor, donde nos alojamos en el Auto Camp MIlinski Potok. El camping está ubicado a 20 minutos andando de la entrada al Parque Nacional y a 20 minutos andando de Zabljak. La entrada al Parque Nacional cuesta 5€ al día. Aunque sea solo para pegarte un baño en el Lago Negro, merece la pena pagarlos (las piscinas de mi pueblo cuestan lo mismo).

DÍA 5: PARQUE NACIONAL DE DURMITOR
Para este día, teníamos pensado hacer una ruta por el Parque Nacional de Durmitor partiendo desde el propio camping, el problema fue qué ruta elegir. En un principio pensamos ascender al Bobotov (monte más alto de Montenegro), pero nos pareció demasiado exigente (24km, unas 12 horas de ruta). Finalmente, optamos por ascender al Crvena Greda en una ruta larga de 21km que nos llevó 10 horas.

Tras el desayuno de rigor para coger fuerzas, nos dirigimos al Lago Negro para bordearlo y desde allí comenzar la ascensión. Durante la ruta atravesamos bosques, valles, praderas, pueblecitos de montaña y nos asomamos a un montón de miradores con unas vistas increíbles. Desde las zonas más elevadas divisamos el propio Lago Negro, Žabljak, el Lago Zminje, el Lago Jablan y gran parte de las principales cimas.

Tras la larga caminata, que bien mereció la pena. No hay mejor recompensa que finalizar la jornada pegándote un buen baño relajante y revitalizante en el Lago Negro. Grata sorpresa fue la temperatura del agua, bastante menos fría de lo que esperaba.

Tras una reparadora ducha, nos acercamos a Žabljak a tomar algo y cenar. A pesar de ser pequeño tiene de todo: grandes supermercados, tiendas de deporte y una amplia oferta de bares y restaurantes. Para echar una cerveza, es un poco buscar tu sitio y elegir la terraza que más te guste, algunos son más ruidosos, otros más tranquilos y algunos incluso ofrecen música en directo. Para cenar recomiendo sin lugar a dudas el Konoba Luna, que ofrece comida local y ofrece una especie de menús del día a muy buen precio. El cordero está buenísimo. Si lo que buscas es un bar un poco más oscuro y nocturno el Pub Kino es tu sitio. Cierra más tarde que todos los demás y, si se te ha hecho tarde te puedes comer unas pizzas a las 11 y a las 12 de la noche sin ningún problema.

DÍA 6: LLEGADA A KOTOR
Dejamos atrás las altas montañas del Parque Nacional de Durmitor para dirigirnos a la famosa bahía de Kotor (3h). Donde, debido a la escasez de campings, optamos por alquilar un apartamento 2 días. Aprovechamos también para poner un par de lavadoras. Una vez listo todo, comenzamos la visita a la ciudad.

Kotor es una ciudad ubicada en una especie de fiordo que forma una amplia bahía rodeada de altas montañas. Además del espectacular entorno donde se encuentra, dispone de un precioso casco antiguo medieval construido en la época de la República de Pisa. Lógicamente, todo esto hace que sea un lugar hipermasificado, sobre todo cuando arriban al puerto gigantescos cruceros. Nosotros comenzamos la visita en el casco antiguo, al que accedimos por la Puerta del Río. Esquivando gente mientras recorríamos sus empedradas callejuelas llegamos a la Plaza de Armas, pasamos por la catedral de San Trifón, por la plaza de San Lucas… hasta llegar a la Fortaleza Gurdic. Pero bueno, lo más divertido es perderse un poco (aunque pases 15 veces por el mismo sitio).

Kotor además cuenta con una vida nocturna muy animada con múltiples opciones. Si quieres tomarte un spritz o una cerveza escuchando algo de rock (algo que escasea por estos lares), la mejor opción es el Bandiera. Si eres más de bailoteo, en el Old Town y el Old Winery encontrarás hasta DJs en plena calle con la masa enfervorizada.

Para tomar algo de forma plácida en una bonita plaza y con música en directo, recomiendo el Caffe Bar Perper. Para tomarte una cerveza artesana o un buen cóctel el The Nitrox es flipante, eso sí, es exageradamente caro (cócteles entre 15 y 40€). Fuimos porque era mi cumpleaños y me tomé probablemente el mejor cóctel que he probado nunca (uno de whiskey, lima, fruta de la pasión, manzana ácida y no sé qué más).

DÍA 7: KOTOR
En nuestro segundo día en kotor, en un principio teníamos la intención de ascender por las murallas de la ciudad colina arriba, pero finalmente decidimos hacer una ruta por un sendero contiguo hasta los alrededores del restaurante Nevjesta Jadrana. La ruta es larga y exigente, pero nos permitió observar la muralla desde el exterior y, una vez arriba, nos encontramos con unas vistas espectaculares de la bahía de Kotor.

Finalizada la ruta, qué mejor plan que darse un buen chapuzón en cualquiera de los muelles o playitas que se extienden a lo largo de esta maravillosa bahía. Lo bueno que tiene Kotor es que, a pesar de que esté plagado de gente, existen tantos puntos de baño que no hay problema para encontrar un rincón tranquilo donde darte un buen baño.
DÍA 8: PERAST Y LLEGADA A HERCEG NOVI
Desde Kotor, bordeando la bahía, llegamos a Perast (25min), donde sufrimos la gran tangada de este viaje. Nuestra intención era madrugar e intentar aparcar en Perast (aunque fuese de pago) para visitar el pueblo y si fuese posible las islas de San Jorge y Nuestra Señora de la Roca. La jugada la tienen muy bien estudiada. En Perast es imposible aparcar y habilitan unos aparcamientos «gratuitos» para los que contraten la excursión en barco a las islas. En caso contrario, te cobran 20€ la hora por aparcar. Por tanto, hay dos opciones: aparcar por 20€ la hora o pagar los 25€ por persona que cuesta la excursión en barco hasta la isla Nuestra señora de la Roca, con entrada incluida a la iglesia. Caímos en la trampa y cogimos la excursión.

Lo dicho, nos trasladan en barco a la isla, nos dejan allí 40 minutos. Intentamos entrar a la iglesia pero nos encontramos con una cola tremenda. Tras 10 minutos en la cola, y viendo que no avanzaba, desistimos y nos piramos a dar una vuelta hasta que llegase el barco. Luego te dejan en Perast para que te des un garbeo, pero la verdad es que no tiene nada de especial (turistas engañados pululando sin ton ni son). Y las islas también muy sin más. Seguro que en pueblos de al lado ofrecen mejores ofertas para venir hasta aquí. Otra opción es alquilarse un kayak y listo.

Cabreados y decepcionados, abandonamos Perast para dirigirnos a las proximidades de Herceg Novi, concretamente a la población contigua de Zelenika donde nos alojamos en el Autocamp Zelenika. Desde el camping al centro de Herceg Novi son 45min andando, pero hay buses cada media hora (https://autobuskahercegnovi.com). Una vez instalados nos dirigimos a uno de los puntos de baño cercanos a pegarnos un chapuzón. Aquí, las mejores opciones son las playas de Lalovina y Zmijica.

Ya a media tarde, nos dirigimos a Herceg Novi, para primero visitar la fortaleza Forte Mare (justo a sus pies hay una estupenda playa), luego ascendimos por unas escaleras repletas de bares y terrazas hasta llegar a la Plaza Nikola Djurkovic, donde nos encontramos con la Torre del Reloj. Aquí, en pleno verano, para sacarte una foto sin mucha gente hay que tener paciencia, la mejor opción es cenar y luego echarte una cerveza, ya a esa hora no hay ni cristo.

Atravesando por de debajo la Torre del Reloj, llegamos a la Plaza Belavista que alberga una fuente medieval y la iglesia ortodoxa de San Miguel del Arcangel. Desde aquí, se puede ascender a la fortaleza de Kanli Kula, en la que se ha construido un anfiteatro (hay que pagar para entrar).Una vez visto el casco histórico de Herceg Novi, descendimos de nuevo para intentar cerrar una excursión en barco para el día siguiente. Nos decantamos por Petar Boats, probablemente habrá más baratos, pero son los únicos que están abiertos hasta las 23h y te puedes comunicar con ellos vía wasap.
DÍA 9: HERCEG NOVI
A las 10h, desde el puerto de Herceg Novi iniciamos la excursión (60€, dos personas) contratada con Petar Boats (https://petar.boats). La misma, contemplaba pasar la mayor parte del día el la playa de Zanjice y luego visitar la Cueva Azul. La verdad es que la Playa de Zanjice está bastante bien, es bastante amplia y tiene chiringuitos donde poder tomar algo y comer. La Cueva Azúl también bien, te dejan un rato para poder nadar y bucear en ella, eso sí rodeado de bastante peña. La excursión se hace en dos tandas, primero a la playa y luego a la cueva o viceversa. Yo creo que para ver la cueva con el color azul en todo su esplendor en mejor ir por la mañana (yo estuve por la tarde, esta guay pero no es tan azul).

Finalizada la excursión nos devuelven a puerto para seguir disfrutando de Herceg Novi. En tema de garinbeo, las escaleras que suben desde el puerto a la Plaza Djurkovic están siempre muy animadas, repletas de terrazas, música en directo e incluso djs. En el Drunk Octopus, por ejemplo, encontramos una gran variedad de cervezas artesanales. Ya en la plaza, recomiendo el Cafe Bar Kino, un bar muy guapo, frecuentado por locales. Respecto a comidas y cenas, recomiendo un bar-restaurante muy curioso en el interior de una locomotora y un vagón de tren restaurados, ubicado junto al camping Autocamp Zelenika. Muy muy guapo y ponen muy buenas hamburguesas, merece la pena acercarse hasta aquí.
Día 10: Abandonamos Montenegro
Un autentico horror, como a las 9 de la mañana partimos de Herceg Novi para dirigirnos a la frontera con Croacia, donde nos encontramos con una caravana kilométrica que nos llevó superar unas 5 horas. A todo esto hubo que sumarle que el ferry que nos tenía que llevar de Dubrovnik a Bari se nos canceló por una avería en el motor. No nos quedó otra que que realizar el trayecto por carrtera.
Montenegro es un país espectacular con paisajes increíbles, tanto costeros como de montaña. A esto hay que añadir que es muy fácil de recorrer, el país es pequeño, las distancias son cortas y las carreteras están en perfecto estado. En verano, como en la mayoría de los sitios, se peta bastante, sobre todo en la costa. La zona de Durmitor y otros lugares de montaña, aunque también muy frecuentados, son algo más tranquilos. La verdad es que es una muy buena opción para un viaje de corta duración.