Provenientes de Braga llegamos Chaves (1h20), ciudad que nos sorprendió gratamente por su belleza y por las múltiples opciones que ofrece. Es un destino ideal para una breve visita de 1 día. Chaves a parte de ser conocida por su balneario y sus edificaciones de época romana es famosa por ser el punto de inicio de la famosa ruta motera de la N2 de Portugal que llega hasta Faro en un recorrido de 739km.

Para alojarnos nos decantamos por una especie de hostal con una estupenda área para autocaravanas contigua (https://guesthousechaves.com) que permitirte el uso de sus instalaciones. El hostal está ubicado junto a un inmenso parque con multitud de opciones de ocio y a 15 minutos del centro. Un lugar estupendo y tranquilo para pernoctar.

Una vez instalados, comenzamos nuestra visita a Chaves atravesando el parque contiguo a nuestro alojamiento para a continuación bordear el rio Támega hasta llegar al Puente Romano de Trajano con sus dos columnas conmemorativas. Tras cruzar el puente, realizamos la misma operación al otro lado del rio llegando hasta una especie de zona de baño ubicada junto a las Termas de Chaves, un balneario con bastante buena pinta (https://termasdechaves.com) que dejaremos pendiente para una próxima visita con algo más de tiempo.

Desde el balneario y atravesando el casco antiguo llegamos a la Plaza de Camões donde encontramos edificios como el Ayumtamiento, el Museo de la Región Flaviense o la capilla de Nossa Senhora de Loreto. Desde allí, dirigiéndonos al otro lado de la plaza llegamos al Castillo de Chaves, edificación medieval del siglo IX. El casco antiguo de Chaves no es muy grande y es perfecto para callejear, de esta manera llegamos al bar O Canto dos Amigos, donde dimos cuenta de una buena cerveza antes de comer. Para ello nos decidimos por el Sabores de Aldeia, un peculiar retro-bar regentado por una agradable señora que te prepara in situ comida regional rollo picoteo. Merece la pena pasarse por aquí.

Saciada nuestra hambruna, nos fuimos a visitar las Termas Romanas de Chaves, un balneario romano que data del siglo I y que además es gratuito. Desde allí y atravesando la calle comercial Cándido dos Reis (hay un montón de tiendas, centro comercial etc.) ascendimos hasta el Fuerte de San Francisco ahora convertido en hotel y donde encontraremos el memorial al General Silveira, militar portugués que destacó por su enfrentamiento con las tropas napoleónicas. Como colofón a la visita de todos los enclaves turísticos de Chaves nos acercamos hasta la Plaza General Silveira donde nos encontramos con las clásicas letras de la ciudad para sacarte una foto (y que yo odio profundamente).

Respecto al tema de bares y ocio nocturno, es de visita obligada el Kilometrozero, bar con una ambientación muy chula y que encontraras repleto de moteros. Cercano a este encontramos el Bardino, con mucho ambiente tanto por el día como por la noche y el Bola 7, un pub de toda la vida con billar, dardos… y frecuentado por gente joven. Sin embrago, el que más nos gustó a pesar de su reducido tamaño fue el Bar 23, donde preparan unos cocteles riquísimos, sobre todo el daiquirí de maracuyá.
