1 día en Braga

Tras pernoctar la noche anterior en el área de autocaravanas de Barcelos, nos dirigimos a Braga. Ciudad idónea para una visita rápida o simplemente pasar el día. Nosotros optamos por hacer noche para poder conocer también su ambiente nocturno.

 

Santuario de Bom Jesus do Monte
Santuario de Bom Jesus do Monte

 

A la mañana temprano, comenzamos nuestra ruta por Braga visitando el Santuario de Bom Jesus do Monte, donde encontramos unas vistas magníficas. Dar un paseo por sus coloridos jardines y su pequeño lago bien merecen la pena tras ascender lo 573 escalones (parece mucho pero no es para tanto). En su aparcamiento vimos que había bastantes furgos y autocas que habían pasado la noche, así que no es mala opción dormir allí y subir temprano al santuario.

 

Jardines del santuario de Bom Jesus do Monte
Jardines del santuario de Bom Jesus do Monte

 

Desde allí nos desplazamos al camping de Braga, camping económico, a 30min del centro y con unas muy buenas instalaciones. Un vez instalados, comenzamos a patear la ciudad. Atravesando la Avenida da Liberdade, arteria comercial de la ciudad, llegamos a la Plaza de la República, centro neurálgico y puerta de entrada al casco histórico. Eso sí, haciendo una paradita en el camino para tomar un buen café acompañado de un pastéis de nata.

 

Mercado municipal de Braga

 

Continuando por la Avenida da Liberdade llegamos al Mercado Municipal de Braga, una moderna instalación donde a parte de los productos típicos de la zona encontraremos espacios de ocio para tomar algo, sobre todo si es fin de semana. Desde el mercado nos dirigimos al Arco da Porta Nova, punto por el que penetramos al casco antiguo atravesando la Rua do Souto. Aquí el primer paso fue dirigirnos a la Catedral, o mejor dicho a su pintoresca plaza contigua repleta de terrazas donde dimos cuenta de una buena cerveza. Esta parte, sin lugar a dudas, es la parte más bonita y singular de Braga, donde se cruzan y entremezclan estrechas calles y pequeñas plazas dotadas de coloridas edificaciones. La mejor opción es callejear sin más e ir descubriendo rincones, tiendas y bares sobre la marcha.

 

Casco antiguo de Braga
Casco antiguo de Braga

 

Para comer nos decantamos por un restaurante cercano y fue todo un acierto (https://atipicarestaurante.eatbu.com/?lang=es).Todo muy rico y a un precio razonable. Además el restaurante tiene una especie de suelo trasparente desde el que se divisan unas antiguas ruinas de época romana. Después de comer no acercamos hasta las termas romanas y luego al Museo Arqueológico D. Diogo da Sousa, donde encontraremos objetos que datan dese el paleolítico hasta la Edad Media, profundizando sobre todo en los hallados en época romana. Merece la pena (si te gusta la historia claro).

 

Termas romanas de Bracara Augusta
Termas romanas de Bracara Augusta

 

Finalizada la travesía cultural, continuamos con nuestra ruta visitando las edificaciones más típicas que nos quedaban por visitar, tales como la Casa do Raio, la iglesias de San Marcos, la iglesia de Santa Cruz y el Jardín de Santa Barbara ubicado junto al Palacio Episcopal. Finiquitado el tour, heladito rico y comenzamos con el cerveceo.

 

Jardín de Santa Bárbara
Jardín de Santa Bárbara

 

Braga es una ciudad con bastante ambiente y fácilmente encontrarás alguna terraza o bar donde tomar algo, incluso a la noche siendo entre semana. Nosotros nos decantamos sobre todo por los ubicados en el interior del casco antiguo, de los cuales puedo destacar varios: El Sé Café, pequeño y curioso bar frecuentado por gente local; el Estudio 22, bar roquerillo con picoteo y buenas cervezas; el Tosga, buenos cocteles y música rock (para mi el mejor) o el Setra, un bar retro muy chulo. Hay que añadir que al ser entre semana había mucho local cerrado. Seguro que el finde hay más garitos abiertos.

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *